Cuando Ternium inició operaciones en Palmar de Varela en 2021, el municipio no figuraba en el mapa industrial del país. Cinco años después, su presencia se ha convertido en un factor clave para el desarrollo productivo, social y educativo de la región Caribe.
La puesta en marcha de esta planta marcó un punto de inflexión para la industria del acero en Colombia. Gracias a su operación, Ternium triplicó su capacidad productiva en el país y hoy supera las 750 mil toneladas anuales de acero.
Esta expansión consolidó a la compañía como el principal productor de aceros largos del mercado colombiano y como el único fabricante nacional de rollos compactos corrugados, con más de 352 mil toneladas producidas en los últimos cinco años.
“Hoy, una de cada tres varillas que se venden en el país es producida por Ternium”, destaca Sebastián Castro, Vicepresidente de Ternium Colombia. “Es motivo de orgullo que logramos sustituir importaciones con mano de obra local y con producto colombiano. Eso confirma que es posible construir una industria más competitiva, sostenible y profundamente conectada con el desarrollo de las comunidades”.
Más allá de las cifras industriales, la operación genera cerca de 800 empleos –entre directos e indirectos– y ha dinamizado el comercio local, fortalecido a proveedores locales y contribuido a posicionar al municipio como un nuevo polo industrial. Así, su impacto repercute directamente en el departamento del Atlántico.
Y no descansa sólo en eso: también trasciende a escala nacional al ser parte de proyectos estratégicos para la infraestructura de Colombia como la Línea 1 del Metro de Bogotá, Puerto Antioquia y la Central Hidroeléctrica Hidroituango. Además, desde su diseño, la planta fue concebida bajo estándares internacionales de sostenibilidad con iniciativas como la reutilización del 98,5% del agua empleada en sus procesos y el uso de energías renovables.
Uno de los legados más visibles y duraderos del Centro Industrial está en el ámbito educativo y social. Ternium ha invertido más de 2 mil millones de pesos en iniciativas sociales, entre ellas programas de becas que han beneficiado a más de un centenar de estudiantes de secundaria, así como la mejora de infraestructura física escolar mediante el programa Voluntarios en Acción.
“Estos aportes han impactado directamente en la calidad educativa, la permanencia escolar y la proyección de nuestros estudiantes. La presencia de Ternium abre mayores oportunidades a nuestros jóvenes”, expresa Doris Ojeda, rectora de la Institución Educativa Técnica Comercial e Industrial de Palmar de Varela.
Un hito reciente es la puesta en marcha del Aula Técnica Especializada en Maquinaria Industrial, la primera de su tipo en el municipio, desarrollada en alianza con el SENA desde 2024. Más de 2 mil estudiantes de la zona se han beneficiado de esta iniciativa, que hace parte del programa Gen Técnico Roberto Rocca y contó con una inversión de 280 millones de pesos. El espacio incluye áreas especializadas para mecánica industrial, automatización y soldadura.
“Ternium nos ha permitido ampliar la cobertura educativa, facilitando muchos procesos que habían sido necesarios. Hoy podemos realizar las formaciones con los elementos necesarios, y lograr que muchos más jóvenes se acerquen a capacitarse, a estudiar y se formen para el trabajo”, afirma Shirly Patricia de la Hoz, enlace municipal SENA y Coordinadora de la Sede Divino Niño en Palmar de Varela.
A cinco años de su inauguración, el Centro Industrial Ternium en Palmar de Varela no sólo produce acero. Es un espacio que demuestra cómo la industria, cuando se construye con visión de largo plazo y compromiso con las comunidades, puede convertirse en un motor real de transformación regional y competitividad.